Sejmet bajó a la tierra y se convirtió en una leona, ávida de sangre, que empezó a devorar humanos por todas partes. Humano que se encontraba, humano que se comía, y cuánta más sangre bebía, más sangre necesitaba. Ra y el resto de sus hijos lo veían y empezaron a preocuparse, él quería dar un escarmiento a los humanos no acabar con ellos. Le entró la morriña y se acordó de cuando era joven y les enseñó a sembrar la tierra, eran tan felices juntos… Había que parar a Sejmet de alguna forma, pero ésta estaba borracha con tanta sangre y se negó a dejar de devorar gente, por mucho que Ra se lo pidiera.
Entonces tuvieron una idea, una tarde que la leona dormía la siesta después de una gran comilona de humanos, vertieron ante ella vino de granadas, que era un vino que emborracha con mucha facilidad y tiene el color y la consistencia de la sangre. Cuando Sejmet se despertó con sed y vio el charco, se lo bebió visto y no visto, con el vino se emborrachó, y con la borrachera le volvió la cordura, convirtiéndose en la hermosa y mimosa gatita Bastet.
La diosa Bastet, desde entonces, se convirtió en la protectora de los humanos y de sus hogares, les protegía de enfermedades, plagas, males de ojo… pero eso sí, una vez al año exigía un festival en su honor en el que se debía beber vino de granadas, si no, se enfadaría y volvería a convertirse en una leona devoradora de humanos.
El festival en honor de Bastet era uno de los más celebrados en Egipto, no se sabe si por temor a ser devorados por una leona o por la excusa de beber vino de granadas sin freno, lo cual acababa en orgías, así que estos festivales acabaron siendo símbolo de fertilidad.
Los análisis podrían probar la relación filial entre el faraón y los dos fetos. Las muestras de ADN extraídas de los dos fetos descubiertos en una de las cámaras de la tumba de Tuntankamón podrían confirmar que las niñas “gemelas” eran hijas del faraón.
Las muestras de ADN tomadas a los dos misteriosos fetos momificados descubiertos en 1922 en la tumba de Tutankamón, situada en el Valle de los Reyes de Luxor (Egipto), pueden demostrar su relación filial con el Faraón Niño. Asimismo, algunos expertos han señalado que los restos pertenecen a dos “gemelas”, algo que hace años ya propuso el doctor Robert Connoly, de la Universidad de Liverpool (Reino Unido), a pesar de la diferencia de tamaño existente entre ellas –una mide 25 cm y la otra 36 cm.
Estado de conservación
Los dos fetos momificados estaban en el interior de una caja situada en la Cámara del Tesoro del joven faraón. La tapa, caída sobre el suelo, dejaba ver en su interior dos ataúdes de 48 cm y 58 cm, dentro de los cuales había otros dos de menor tamaño en los que reposaban dos cuerpos. En la actualidad los dos fetos están muy deteriorados. Y es que cuando fueron fotografiados por Derry su aspecto era bastante bueno, pero hoy han quedado prácticamente reducidos a un montón de astillas.
Ofrendas humanas
En el Antiguo Egipto era frecuente que los reyes se hicieran enterrar con algunos de sus hijos, tal y como demuestran las tumbas de los faraones Amenofis II y Tutmosis IV, aunque en otros casos los fetos eran depositados en los sepulcros a modo de ofrendas.
Momias felinas egipcias
De todos es sabido la gran afición que los egipcios tenían por la momificación. A parte de faraones y personajes célebres, cualquier animal era susceptible de ser momificado en el antiguo Egipto. Animales domésticos o animales salvajes como gacelas, carneros, perros, reptiles, monos o incluso hipopótamos, acababan haciendo compañía a los faraones en sus viajes post mortem.
Pasan los años y se modifican las creencias religiosas. Para el año 900 a.C., se piensa que algunos animales son la encarnación de ciertos dioses y diosas, así al gato le toca en suerte ser la encarnación de la diosa Bastet y se pone de moda el criar gatos alrededor de los templos dedicados a esta diosa. Cuando mueren, se les momifica y son enterrados en cementerios y tumbas comunales creadas a propósito.
Corren los siglos y las momias de gatos se cuentan por decenas de miles. Entre los años 332 y 30 a.C., los egipcios comienzan a criar gatos con el único propósito de momificarlos y venderlos como ofrenda a las personas que visitan los templos.
Pero claro, los gatos viven demasiados años para que sea rentable su crianza, de modo se sacrifican cuando tan solo cuentan con 2 a 4 meses de edad, Malek opina que es posible que también los momificaran a tan corta edad para que encajaran mejor en los contenedores que se usaban para tal fin. No se sabe cuántos gatos fueron momificados para estas prácticas, pero los investigadores dicen que existen millones de ellos.
En los últimos siglos del milenio pasado, estos gatos se podían encontrar por centeneras en mercadillos y zocos de todo Egipto. Una pequeña parte se conserva en distintos museos e instituciones del mundo, pero la inmensa mayoría fueron usadas con los fines más dispares.
Existe un dato significativo que cuenta que una compañía británica compró a finales del siglo XIX un cargamento de 17000 kilos de gatos momificados, para pulverizarlos y emplearlos como fertilizantes en Inglaterra. En aquel barco se presume que viajaron unas 180000 momias felinas.
Reanudación de la investigación
En 2008 el geólogo Colin Reader ha reanudado el trabajo de Schoch tomando como premisa principal la desproporción existente entre la cabeza de la Esfinge y el tronco. Esto podría deberse a que en época prefaraónica el monumento tuvo un aspecto distinto, seguramente el de un león. La investigación se basa en que no hay una sola prueba concluyente que identifique la Esfinge con el faraón Kefrén, tal y como se ha dicho hasta ahora, ya que todas son circunstanciales. Reader ha empleado novedosas técnicas para corroborar los resultados obtenidos en 1992, en contra de los geólogos, que decían que las acanaladuras de la piedra habían sido producidas por las inundaciones del Nilo.Robert Schoch se muestra rotundo: “La lluvia ha causado la erosión de la Esfinge”
Respecto a las acanaladuras de la cubeta sobre la que se levanta la Esfinge, Robert Schoch afirma que “lo que tenemos son rocas en las que la parte inferior es más dura que la superior al haber sido erosionadas más tarde que las de arriba”. Y añade: “Si la erosión se debiera a las crecidas del río Nilo, esperaríamos que las rocas de la zona inferior de la cubeta fueran más blandas al estar deterioradas por el agua, pero no es así. Por lo tanto, no es la acción de la inundación del Nilo lo que ha causado esta erosión, sino la de la lluvia”.
Egipto, hace más de un siglo.
En 1849 los Daguerrotipistas Guillermo Y Federico Langenheim introdujeron la diapositiva: una imagen transparente sobre un cristal que podría ser proyectada de forma ampliada con un aparato que en aquel tiempo se conocería como “la linterna mágica”.
Esta nueva tecnología amplió los empleos de la fotografía, permitiendo a imágenes fotográficas ser vistas por una gran audiencia. Con diapositivas, los conservadores de los Museos y los educadores podrían ilustrar sus conferencias, dejando ver los estudios de tallados de objetos o sitios del mundo entero a todos los miembros de la audiencia.
Todas las diapositivas de este post pertenecen al Museo de Brooklyn, cuya colección fue comenzada por el conservador Guillermo Henry Goodyear a finales del siglo diecinueve. Con la ayuda de los fotógrafos Joseph Hawkes y John McKecknie, Goodyear reprodujo una gran cantidad de lugares de relevancia arqueológica y arquitectónica de muchos lugares del mundo. Muchas de las diapositivas fueron pintadas a mano por Hawkes para conseguir un efecto más realista.
Una pequeña muestra de momentos y lugares de la vida cotidiana en el Egipto de finales del XIX y principios del XX.. Bazar en el Cairo,
Restauración sin sentido
El templo del valle de Kefrén levantado al pie de la Esfinge también parece ser un edificio antiguo recuperado por este faraón. De lo contrario no tiene sentido que él mismo colocara grandes bloques de granito para restaurar la estructura de caliza dañada por la erosión y levantada supuestamente por él poco antes. En los años de su reinado, apenas veinticinco, es físicamente imposible que la erosión dañara el edificio de caliza, obligando a los constructores a rehabilitarlo con losas de granito poco después. Por lo tanto, el edificio original debió de ser más antiguo.
Las dispositivas pertenecen a diferentes colecciones privadas donadas al museo de Brooklyn, están disparadas a finales del siglo XIX y comienzos del XX. Las de color están coloreadas artificialmente por diferentes daguerrotipistas de la época.
Deir-el-Bahari
Deir el-Bahari literalmente significa “El convento del Norte” y es un complejo de templos funerarios y tumbas que se encuentra en la ribera occidental del río Nilo, en el IV nomo del Alto Egipto, frente a la antigua ciudad de Tebas, la actual Luxor, en Egipto.
En Deir el-Bahari se encuentra el singular templo de la reina Hatshepsut (XVIII dinastía), el más monumental de los construidos en el valle y único en su género en todo Egipto. La obra fue diseñada por el arquitecto Senemut, construida en forma de amplias terrazas, con edificios porticados y patio de columnas, en perfecta armonía de proporciones que se integran magistralmente con la escarpada ladera de la montaña, situada tras el templo, logrando una espectacular escenografía. El primer monumento construido en el sitio fue el templo funerario de Mentuhotep II de la XI dinastía.
Edfu es una ciudad egipcia situada en la ribera occidental del río Nilo, en un amplio valle, lugar óptimo para el asentamiento humano por quedar a salvo de las anuales inundaciones del Nilo. Tiene cerca de 50.000 habitantes. Está situada unos 90 km al sur de Luxor.
Su primer nombre fue Uetyeset-Heru “El lugar donde Horus es alabado”. Después se llamó Dyeba “Ciudad de la retribución”, que en copto será Etbó, de donde proviene el nombre actual de Edfu. Fue el lugar donde la tradición sitúa la batalla entre los diose Horus y Seth. A partir de la dinastía V aparece con el nombre de Behedet.
Fue capital del nomo II del Alto Egipto siendo ya importante en el Imperio Antiguo. Era origen de las caravanas que partían hacia el oasis de Jarga, al oeste, a las minas del desierto oriental y a la costa del mar Rojo, al este. Los descubrimientos más antiguos se datan durante la dinastía III pero el lugar debía estar habitado con anterioridad.
Giza o Guiza es una ciudad de Egipto en la orilla occidental del río Nilo, situada unos veinte kilómetros al sudoeste del centro de El Cairo, formado parte del área metropolitana de la capital egipcia. Es la capital de la gobernación del mismo nombre. Su población es de 2.221.868 habitantes (2006).
Es célebre en el mundo porque en sus cercanías se encuentra la meseta de Giza, lugar donde hace unos 4.600 años se erigieron las tres grandes pirámides de la dinastía IV. Giza forma parte de la gran necrópolis de Menfis, que se extendía a lo largo de más de cuarenta kilómetros y era conocida en el Imperio Antiguo de Egipto con el nombre genérico de Her-necher (la Necrópolis) oImentet (Occidente).
Cada una de las tres grandes pirámides tenía su propio nombre, que designaba también a la necrópolis que la circundaba. El horizonte de Keops, Kefrén es grandey Micerino es divino. Durante el reinado de Keops fue cuando la meseta de Giza alcanza gran relevancia.
La Gran Esfinge de Giza es una monumental estatua que se encuentra en la ribera occidental del río Nilo, unos veinte kilómetros al sudoeste del centro de El Cairo. La mayoría de los egiptólogos estiman que la esfinge representa al rey Jafra (Kefrén) y que fue esculpida durante la dinastía IV de Egipto (c. siglo XXVI a. C.)
Los lugareños la llamaban Abu el-Hol «Padre del Terror», corrupción de la expresión copta bel-hit, que se aplica a quien pone toda su inteligencia en los ojos y que traduce la denominación egipcia hu o ju que significa el guardián o vigilante.
ESTIMADOS HERMANOS:
ResponderEliminarSolicito mi perpetuidad del alma póstumo a mi defuncion cenil.
Atentamente:
Jorge Vinicio Santos Gonzalez,
Documento de identificacion personal:
1999-01058-0101 Guatemala,
Cédula de Vecindad:
ORDEN: A-1, REGISTRO: 825,466,
Ciudadano de Guatemala de la América Central.