Los héroes cánidos de Japón
Traemos hoy una de esas historias de animales que han quedado escritas en la memoria colectiva del pueblo nipón por la gesta que estos perros llevaron a cabo. Se trata de los perros Taro y Jiro, posiblemente los canes con más estatuas levantadas en su honor en el país del sol naciente y quizás en el mundo.
Pasó otro año y la tercera expedición volvió a la base para reemprender las actividades pausadas forzosamente el año anterior. Cuál fue su sorpresa cuando descubrieron que no todos los perros habían muerto. De los quince perros, siete habían muerta atados a las cadenas que los sujetaban, pero otros ocho habían logrado soltarse. de estos ocho, seis nunca fueron encontrados pero otros dos, Taro y Jiro, permanecían en el lugar. Habían sobrevivido durante once meses en plena Antártida respetando los cuerpos de sus compañeros muertos, ya que no había signos de necrofagia. Los perros habían aprendido a cazar pingüinos e incluso alguna foca y sobrevivieron a las duras condiciones climáticas.
Taro volvió a su ciudad de origen Sapporo, y vivió en la Universidad de Hokkaido hasta su muerte en 1970. Jiro se quedo en la Antártida y murió por causas naturales en 1960.
En 1983, su historia fue llevada al cine por el director Koreyoshi Kurahara y “Nankyoku Monogatari” (Cuento de la Antártida)” se convirtió en una gran éxito de taquilla “. En 2006, Walt Disney Pictures realizó la película, “Eight Below”.
Taro y Jiro son actualmente expuestos en la Universidad de Hokkaido y en el Museo del Parque de Ueno, Tokio.
Se pueden encontrar monumentos en recuerdo de Taro y Jiro en distintas ciudades de Japón. El más famoso esel que se encuentra a los pies de la Torre de Tokyo, que muestra a la manada completa y que fue erigido en 1959 por la Sociedad Japonesa para la Prevención de la Crueldad contra los animales.
En alguna versión de la historia se puede encontrar también que durante la estancia de la primera expedición, un grupo de científicos se perdió en mitad de la nada en una de sus salidas y que Taro y Jiro fueron soltados, corrieron hasta la base y volvieron hasta el mismo punto con ayuda, lo que salvó la vida de los expedicionarios extraviados. No incluyo este punto en la historia por parecerme un adorno posterior, aunque quizás me equivoque, pero mucha casualidad me parece ya.
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