miércoles, 29 de agosto de 2012

nuevos descubrimientos en antropologia

Descubren una nueva especie de homínidos que poblaban África hace 2 millones de años .                                           Fósiles hallados en Kenia revelan la existencia de una tercera especie de homínidos, dando un giro en la investigación de la evolución humana. Descubren una nueva especie de homínidos que poblaban África hace 2 millones de años    La aparición de tres nuevos fósiles confirma la existencia de una nueva especie que habitaba en África Oriental hace unos 2 millones de años. Sería la tercera junto al Homo Erectus y al Homo Habilis. Los fósiles encontrados durante una excavación en el yacimiento keniata de KoobiFora, son los restos de un cráneo y dos mandíbulas y corresponden a tres individuos diferentes, probablemente dos niños de alrededor de ocho años y un adulto. Según informa la revista científica Nature, el descubrimiento ha sido obra de un equipo de científicos alemanes y su importancia es capital, pues permite conocer información más completa sobre la escisión de los primates y dilucidar con más detalle la línea evolutiva de la especie humana. Una morfología diferente Los restos de un cráneo encontrado en Kenia en 1972 por el equipo del científico británico Richard Leakey, mostraban una cara más alargada y plana y un paladar en forma de U, unas dimensiones que diferían mucho de las de los fósiles descubiertos en la zona hasta la fecha, imposibilitando su clasificación. Este enigma abrió un debate científico sobre si fueron una o dos, las especies de Homo que, junto al ya conocido Homo Erectus, existían en el origen de la evolución humana. Ahora, éste nuevo hallazgo arroja luz sobre este tema, pues confirma que fueron tres las especies que coexistieron hace más de 2 millones de años: el Homo Erectus, del que descienden el Homo Sapiens y el Neandertal, el HomoHabilis y una tercera a la que aún no se ha dado nombre.
Todos los humanos no africanos son 'hijos' de los neandertales 

Todos los humanos no africanos son 'hijos' de los neandertales   Todas las personas de origen no africano son descendientes de los hombres de Neandertal, según dedujeron científicos canadienses que analizaron los cromosomas X de los representantes de numerosos países. El estudio fue publicado en la revista Molecular Biology and Evolution. Todas las personas de origen no africano son descendientes de los hombres de Neandertal, según dedujeron científicos canadienses que analizaron los cromosomas X de los representantes de numerosos países. El estudio fue publicado en la revista Molecular Biology and Evolution. Los neandertales y los humanos son especies estrechamente emparentadas. Hace mucho los científicos supusieron que estas especies podrían haberse cruzado. Ambas especies aparecieron en África. Se considera que los ancestros de los neandertales abandonaron el continente negro en el marco del período entre 400.000 a 800.000 años atrás. A su vez, los ancestros de los humanos salieron de África y empezaron su migración a otros territorios en el período de entre 80.000 y 50.000 años atrás. De hecho, antes de la desaparición de los neandertales, que se produjo hace 30.000 años, las especies habrían podido coexistir. Los autores del estudio, encabezados por Damien Labuda, del Departamento de Pediatría de la Universidad de Montreal (Canadá), comprobaron si los hombres modernos y los neandertales se habían mezclado estudiando las secuencias de ADN del cromosoma X, que se hereda solo por el linaje femenino, en los habitantes de todos los continentes. Al estudiar en total 6.092 cromosomas los investigadores determinaron que el cromosoma X de los humanos modernos contiene en promedio cerca del 9% del ADN de los neandertales. Estos resultados indican que los homo neanderthalensis y los homo sapiens se cruzaron después de que ambas especies abandonaran África. Los resultados del estudio prueban los resultados del trabajo anterior, en cuyo marcó se descifró la secuencia del ADN del neandertal y los científicos dirigidos por el profesor Svante Paabo dedujeron que los neandertales se mezclaban con los hombres de tipo moderno. En 2010 otro grupo científico comparó el genoma de los neandertales recién descifrado con cinco genomas de los humanos existentes de varios continentes y determinó que cierta secuencia de ADN del neandertal se encuentra en todos los genomas humanos, salvo los de los representantes de la población subsahariana.
Montes Urales en Rusia, posible refugio de los últimos neandertales.

Montes Urales en Rusia, posible refugio de los últimos neandertales   Los últimos representantes de la especie de hombre de Neandertal habrían habitado el norte de la región de los montes Urales varios miles de años más de lo que se creía. Los resultados de excavaciones realizadas por arqueólogos rusos y franceses en esa parte de Rusia sugieren que la datación de l Los últimos representantes de la especie de hombre de Neandertal habrían habitado el norte de la región de los montes Urales varios miles de años más de lo que se creía. Los resultados de excavaciones realizadas por arqueólogos rusos y franceses en esa parte de Rusia sugieren que la datación de la desaparición de los neandertales podría ser corregida. Los resultados de su trabajo fueron publicados en la revista Science. Según los datos anteriormente admitidos por la ciencia, los neandertales (Homo sapiens neanderthalensis) y sus "parientes" aparecieron en Europa, Oriente Medio y Asia Central hace unos 150.000 a 140.000 años atrás. Esta época, denominada Paleolítico Medio, duró hasta la aparición en Europa del hombre del tipo moderno (Homo sapiens sapiens), que llegó desde África aproximadamente hace 40.000 años atrás. Ya hace unos 37.000 años atrás los neandertales desaparecieron de todo el territorio euroasiático y su puesto lo ocuparon los hombres del tipo moderno; las culturas neandertales ceden el paso a las culturas del Paleolítico Superior y solamente quedaron algunos pocos “refugios” de neandertales en algunas regiones en el sur de Europa, precisamente en el territorio de España y Portugal. Sin embargo, el grupo de arqueólogos dirigido por Ludovic Slimak, de la Universidad de Tolosa, Francia, llegaron a la conclusión de que los neandertales habrían podido coexistir con los hombres modernos durante más tiempo y vivir hasta unos 31.000 años atrás, y aún más al norte de lo que se creía antes. Unas herramientas típicas para la época del Paleolítico Medio fueron descubiertas en la zona de los Urales árticos, a unos 175 kilómetros al sur del círculo polar. El yacimiento Byzovaya, a la orilla del río Pechora, fue descubierto en 1965. En total, los científicos han encontrado allí más de 300 herramientas de piedra y unos 4.000 huesos de animales, en su mayoría mamuts. Al estudiar los hallazgos, los autores del nuevo artículo concluyeron que pertenecen a una cultura neandertal. En particular, las excavaciones muestran que los habitantes de la estación Byzovaya no utilizaban los utensilios que los investigadores llaman “espadas”, largos, finos y bien hechos, que generalmente se encuentran en las estaciones de los hombres modernos. El grupo de Slimak dedujo que las herramientas de Byzovaya fueron hechas por neandertales, sin embargo, no están seguros de que esta conclusión sea definitiva. Según comentó uno de los autores del artículo, el arqueólogo ruso Pável Pávlov, todavía no se han encontrado los fósiles de aquellos hombres, por eso no se puede comprobar si efectivamente eran neandertales. Muchos arqueólogos no creen que una subespecie de homínido pueda ser determinada solamente por las herramientas y no por huesos. Varios especialistas indican que los hombres del tipo moderno también dejaron utensilios parecidos a aquellos típicos para las culturas neandertales, especialmente en el Oriente Medio y en África. Sin embargo, Slimak opina que en este caso se trataría precisamente de una cultura neandertal. Según comenta Pávlov, este descubrimiento podría desplazar la frontera norteña del territorio habitado por los neandertales casi en mil kilómetros. Según el científico, en aquella época el clima fue mucho más frío que el actual, pero los antiguos pobladores del norte de los Urales estaban adaptados a las condiciones árticas y sin duda sabían hacer vestimentas que les protegía del frío. Así, ahora los científicos pueden dudar de las hipótesis según las cuales los neandertales desaparecieron debido a las condiciones climáticas desfavorables o la inferioridad de sus habilidades en comparación con los hombres modernos. Además, podrán entender mejor el mecanismo de la permutación de la especie antropológica dominante en los seres humanos.


Los científicos rompen el mito: el neandertal no tuvo sexo con humanos Sus similitudes genéticas se deben a que tuvieron un ancestro común.  Los científicos rompen el mito: el neandertal no tuvo sexo con humanos   Un grupo de científicos de la Universidad de Cambridge ha descartado la posibilidad de que el hombre moderno haya mantenido relaciones sexuales con el neandertal, asegurando que el código genético que ambos comparten se debe a que tuvieron un ancestro común. Según las investigaciones realizadas dos años atrás por el biólogo sueco Svante Pääbo, del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, entre el 1% y el 4% del ADN de algunos de los seres humanos modernos (homo sapiens sapiens) coincide con el ADN de los neandertales debido a que en algún momento tuvieron contacto sexual. Sin embargo, los últimos datos del genoma neandertal indican que las similitudes genéticas no se deben a las relaciones entre los humanos modernos, cuando salieron de África, y los neandertales, que ya habitaban en Europa, sino más bien a que tuvieron un ancestro común que se cree se extendió por ambos continentes aproximadamente medio millón de años atrás. “Si sucedió algún cruce —es difícil decir que nunca ocurrió— habría sido mínimo y mucho más escaso de lo que se dice en la actualidad”, afirma el doctor Andrea Manica, uno de los responsables del estudio.


¿Cuándo desaparecieron los hombres de Neandertal? ¿Cuándo desaparecieron los hombres de Neandertal?   Un estudio conjunto llevado a cabo por especialistas españoles y suecos reveló que la mayoría de los hombres de Neandertal europeos desaparecieron hace unos 50.000 años. La conclusión fue hecha a base de restos hallados en el norte de España. Un estudio conjunto llevado a cabo por especialistas españoles y suecos reveló que la mayoría de los hombres de Neandertal europeos desaparecieron hace unos 50.000 años. La conclusión fue hecha a base de restos hallados en el norte de España. El análisis del ADN permitió descubrir, además, que un reducido grupo de los 'homo neanderthalensis' sobrevivió y volvió a colonizar la Europa Central y la Europa Occidental, donde lograron residir durante 10.000 años más. Según los científicos, a lo largo de este período, las variaciones genéticas entre los neandertales europeos fueron muy reducidas, en comparación tanto con el hombre contemporáneo, como con los neandertales asiáticos y neandertales europeos de épocas anteriores. Según Liubov Dalen, experta del Museo de Ciencias Naturales de Estocolmo, este hecho puede ser una de las pruebas a favor de la teoría de que los neandertales europeos fueron afectados por los cambios del clima. Detalla que la desaparición y la restauración de la población europea de los 'homo neanderthalensis' ha sido una verdadera sorpresa. Sin embargo, no es la primera vez que los paleontólogos descubren que los neandertales europeos lograron sobrevivir mucho más de lo que se pensaba. Los restos descubiertos en Vindija (Croatia) datan de un período de entre 32.000 y 33.000 años atrás. Asimismo, en la localidad rusa subártica de Byzovaya se encontraron de una antigüedad de entre 31.000 y 34.000 años. En 2006 fue confirmado que los vestigios neandertales hallados en Lagar Velho (Portugal) tienen 'tan solo' 24.500 años.

Los seres humanos, antiguos caníbales
Los seres humanos, antiguos caníbales     En una cueva española situada en la sierra de Atapuerca los científicos encontraron evidencias de que los antepasados del hombre incluían a sus ‘deudos’ en su dieta. El estudio fue realizado por un equipo de arqueólogos encabezado por Eudald Carbonell, de la Universidad de Rovira y Virgili, Catal En una cueva española situada en la sierra de Atapuerca los científicos encontraron evidencias de que los antepasados del hombre incluían a sus ‘deudos’ en su dieta. El estudio fue realizado por un equipo de arqueólogos encabezado por Eudald Carbonell, de la Universidad de Rovira y Virgili, Cataluña, y fue publicado en la revista Current Anthropology. Los investigadores realizaron excavaciones en el territorio del municipio de Atapuerca, España, famoso por sus ricos yacimientos arqueológicos. En una de las cuevas encontraron 1,093 huesos de cerca de 800,000 años de edad que pertenecían a mamuts, toros y felinos, así como a 11 individuos de la especie Homo antecessor. En total, los científicos hallaron 159 piezas óseas humanas. Al estudiar las marcas de descarnación de los huesos del Homo antecessor, los especialistas dedujeron que todos los individuos fueron devorados. Según las huellas, la carne fue cortada de los huesos y los máximos deterioros se encontraron en los segmentos con más masa muscular, mientras que las caras fueron despellejadas. Además, los cráneos estaban rotos de la misma manera en que lo hacían los pueblos nativos norteamericanos en el neolítico, la última etapa de la Era de piedra, que empezó hace 9,500 años. Recientemente otro equipo de investigadores presentó muestras de que los antepasados del hombre contemporáneo asimismo solían matar y comer a los neanderthales. Homo antecessor es el más antiguo homínido de Europa y vivió durante el período entre 1,2 millones y 800,000 años AC. La mayor­ía de los científicos sostienen que estos representantes del género Homo fueron antepasados de Homo Sapiens y del Neanderthal. En 2008, en Atapuerca también fueron hallados los huesos del Homo antecessor que se consideran los más antiguos fósiles humanos de Europa. Las piezas óseas humanas encontradas junto a los huesos de los animales devorados hace suponer a los científicos que la antropofagia fue sólo una opción dietética para los habitantes de estas cuevas, que no tenía ningún significado simbólico y se practicaba como estrategia de supervivencia y de competencia con otros grupos de homínidos por los recursos. Los investigadores opinan que las evidencias del ‘canibalismo cultural’ en Atapuerca son las más antiguas conocidas por la ciencia.

Encuentran un esqueleto casi completo de Homo habilis.

Encuentran un esqueleto casi completo de Homo habilis    En el complejo sudafricano de cuevas Sterkfontein descubrieron el esqueleto casi completo del Homo habilis (Hombre hábil). Se estima que aproximadamente tiene dos millones de años. En el complejo sudafricano de cuevas Sterkfontein descubrieron el esqueleto casi completo del Homo habilis (Hombre hábil). Se estima que aproximadamente tiene dos millones de años. El descubrimiento fue hecho por un grupo de científicos de la Universidad de Witwatersrand (Sudáfrica), encabezado por el profesor Lee Berger. El esqueleto se mostrará al público esta semana. De confirmarse las suposiciones de los científicos, el hallazgo podría ser uno de los descubrimientos más importantes de la paleontología. Actualmente, a pesar de los múltiples hallazgos prehistóricos, los especialistas sólo pueden reconstruir los períodos de la evolución humana basándose en algunos fragmentos. Los críticos de Darwin consideran este hecho como una prueba de la inconsistencia de la Teoría de Evolución de las Especies, pues se basa en especulaciones e interpretaciones. Según las perspectivas científicas existentes, África fue la cuna de la humanidad, dado que precisamente en este continente se dio el proceso de evolución de los primates y surgió el antecesor común del hombre y del mono antropomorfo (chimpancé, gorila etc): el Australopithecus afarensis, que vivió aproximadamente hace 3.9 millones de años y podía caminar erguido sobre sus extremidades traseras. El Homo habilis, la primera especie de homínidos que se considera el antecedente directo del hombre actual, apareció hace unos 2.5 millones de años en el sureste de África. El volumen de su cerebro era 50% mayor que el de sus antecesores Australopitecus. Los primeros representantes de la especie de Homo tenían una estructura social más complicada y sabían elaborar instrumentos de trabajo. Muchos hábitos y tecnologías de Homo habilis se han conservado hasta periodos relativamente recientes, como por ejemplo, los hábitos de la caza. Estas y otras características de Homo habilis se presumen por unos cuantos hallazgos. El primero de ellos ocurrió en Tanzania, entre 1962–1964 y fue descubierto por Louis y Mary Leakey. Se trataba de la mandíbula inferior, dos fragmentos del cráneo y 21 fragmentos de huesos de dedos, manos y muñecas. En 1973, en Kenia, fue descubierto un cráneo casi completo de Homo habilis. Sin embargo, no fue hallado ni un sólo hueso de la pelvis, o una extremidad completa. Esta vez, el esqueleto entero ayudará a revelar algunos detalles de la vida del Homo habilis, en particular, dónde vivía, si en la tierra o en los árboles; si se desplazaba sobre sus extremidades traseras o se apoyaba también con las manos. Si los huesos de sus brazos son fuertes, significará que el Homo habilis de verdad podía portar instrumentos de trabajo en las manos y merecía ese nombre. El complejo de cuevas Sterkfontein es famoso por ser el sitio de hallazgos significantes. En 1947 se encontró ahí un cráneo en perfectas condiciones de la especie Australopithecus africanus, datado en 2.15 millones de años. En 1994 hallaron también el esqueleto casi completo de un australopiteco que vivió hace unos 3.3 millones de años.

Descubren restos de civilización desconocida en el Amazonas
Descubren restos de civilización desconocida en el Amazonas   Numerosos restos de lo que podría ser parte de una antigua y hasta ahora desconocida civilización han aparecido bajo los árboles de la selva amazónica. En el lugar, ubicado casi en la frontera entre Bolivia y Brasil, y según se ha podido divisar desde el aire, hay 260 enormes avenidas, largos can Numerosos restos de lo que podría ser parte de una antigua y hasta ahora desconocida civilización han aparecido bajo los árboles de la selva amazónica. En el lugar, ubicado casi en la frontera entre Bolivia y Brasil, y según se ha podido divisar desde el aire, hay 260 enormes avenidas, largos canales de regadío y cercados para el ganado. Las ruinas han quedado al descubierto debido al acelerado proceso de deforestación que sufre la selva y que está dejando al descubierto lo que antes permanecía oculto bajo la vegetación. Se pensaba que no existían civilizaciones avanzadas en la cuenca del Amazonas antes de la llegada de españoles y portugueses en el siglo XV. Sin embargo, la tala indiscriminada de árboles está dejando al descubierto numerosas pruebas de que las cosas podrían haber sido diferentes. Las cada vez más numerosas imágenes aéreas y de satélite están revelando, en efecto, un complejo entramado de pueblos, ciudades, carreteras y estructuras que hasta ahora habían permanecido ocultas bajo el impenetrable pulmón verde del planeta. Estos descubrimientos demuestran que grandes áreas de la Amazonia estaban densamente pobladas, mucho antes de las primeras incursiones europeas. Los geoglifos están formados por zanjas y cunetas de once metros de ancho por dos de profundidad. Sus diámetros oscilan entre los 90 y los 300 metros y se piensa que data de unos 2 000 años atrás. Las excavaciones realizadas han sacado a la luz piezas de cerámica, piedras talladas y otros signos de ocupación humana. En algunos de los sitios no se han encontrado objetos, esto sugiere que algunas zonas podrían haber tenido significados ceremoniales mientras que otros podrían haber estado destinados a tareas defensivas. A pesar de que no existen evidencias de que los antiguos habitantes de la Amazonia hayan construido pirámides o desarrollado un lenguaje escrito, sí que dieron muestras de una gran complejidad social y de su capacidad para manipular el entorno, algo muy distinto de lo que hacen en la actualidad las tribus aisladas que viven en la selva amazónica.

No hay comentarios:

Publicar un comentario